No había un estadio lo suficientemente grande para la ambición de MJ. Demostró que la grandeza nunca estaba destinada a quedarse en un solo lugar, extendiendo su impacto al deporte y a la cultura. Los AJ9 pertenecen a esa era en la que se rompieron los límites. Su icónica combinación de colores negro, blanco y rojo está para siempre vinculada a un momento en el que MJ llevó su juego más allá del deporte y a la pantalla grande. Ahora regresa para una generación que aún persigue el estándar que él estableció, superando siempre las expectativas.